Un pequeño espacio donde encontrar, descubrir y recordar los mejores singles de indie pop editados entre 1985-1994.
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12 nov 2018
The Pogues 'Fiesta'
A1-. Fiesta listen / download
B1-. Sketches of Spain listen / download
año: 1988
sello: Pogue Mahone Records
referencia: FG 2
Los que seguís el blog con asiduidad ya sabéis que no suelo hacer concesiones a la hora de saltarme las normas no escritas autoimpuestas por un servidor. Una de ellas es no repetir grupo, algo que únicamente he decidido no respetar con mis queridos Fat Tulips que son los encargados de marcar los centenarios del blog (entradas 1, 100, 200 y espero que 300). Pero como no hay nada en el mundo mejor que saltarse las normas, romper con lo establecido y cambiar de opinión, hoy vuelvo a ponerme la venda en los ojos para publicar un single de un grupo que ya apareció por aquí hace nada menos que 10 años (The Pogues - A Pair of Brown Eyes).
Me decido a hacerlo tras una semana difícil en la que he perdido a mi amigo más querido, una persona que transmitía energía, alegría, fuerza, ternura y bondad por los cuatro costados. Durante cuatro décadas he podido disfrutar con él algunos de los mejores momentos de mi vida, casi siempre con una cerveza en la mano, en muchas ocasiones con una sonrisa, otras con un balón en los pies y otras tantas cantando voz en grito a The Pogues.
Supongo que nunca puedes imaginar lo que quieres a una persona hasta que la pierdes, es algo para lo que estás preparado cuando se trata de alguien de avanzada edad (padres, tíos, abuelos...), pero que recibes como una gran bofetada cuando sucede con alguien joven como él. Cuesta imaginar no poder compartir más momentos a su lado, pero la vida a veces es muy injusta y se equivoca de persona a la que enviar toda la mala suerte.
Sé que me acordaré en muchas ocasiones de él, pero dentro del ámbito musical lo haré siempre que escuche la música festiva y frenética que tanto nos gustaba a los dos. Podría ser con los tres acordes del Blitzrieg Bop de los Ramones, o con la locura inclasificable de They Might be Giants, también con la simpatía reivindicativa del bueno de Billy Bragg (imposible borrar el recuerdo de los dos disfrutando viéndole en el BAM del 97), incluso consiguió acercarse a grupos más independientes como The Wedding Present o Belle & Sebastian... pero está claro que si hoy escribo esta entrada en el blog es porque mi amigo Billy era el reflejo perfecto de lo que significan The Pogues, puede que su grupo favorito. Con 18 años creo que era el grupo perfecto para escuchar en momentos de alegría y borrachera, y así lo hicimos durante los años más intensos de nuestras vidas, cuando lo único que nos preocupaba en la vida era divertirnos y la amistad. Desde las canciones más locas (The Sick Bed of Cúchulainn) hasta las más blandengues (Fairytale of New York), las más divertidas (Sally MacLennane) o las más tristes (Dirty old town), las de borrachera (Streams of Whiskey) o las de postborrachera (A Pair of Brown Eyes), las cortas (Waxie's Dargle) o las largas (And the band played Waltzing Matilda)... creo que de una u otra manera hemos disfrutado con cada uno de sus discos.
Probablemente 'Fiesta' no sea nuestra canción favorita de The Pogues, pero inevitablemente es la más representativa suya pues seguro que la escuchaba varias veces al día bien fuera por la llamada de un familiar, el pesado de la compañía de teléfonos, el inoportuno de su jefe o quizá un buen amigo, de lo que no me cabe duda es que al descolgar lo hacía siempre con una sonrisa. La sonrisa eterna de Billy.
7 jul 2015
The Frank And Walters 'Fashion Crisis Hits New York'
1A-. Fashion Crisis Hits New York
2A-. Time (acoustic)
1B-. Frank's Right
2B-. Never Ending Staircase
año: 1993
sello: Setanta Records / Go! Discs
referencia: HOO 5
Bueno, pues poco a poco y cuando el calor me lo permite, sigo leyendo esa enciclopedia oral del indie llamada Pequeño Circo que con las vivencias personales de sus protagonistas nos va contando como transcurrían esos inicios titubeantes a finales de los 80 y primeros 90. Ya os comenté que me siento identificado con muchos de esos momentos, incluso soy capaz de situarme en algunas de esas estampas, bien sea en un concierto, un bar o con determinada persona.
Llegado al capítulo de Bembibre es inevitable recordar con nostalgia los primeros pasos de Elefant, un sello al que le tengo especial cariño y gracias al cual he descubierto gran parte de mis grupos favoritos. Por este blog ya han pasado unos cuantos de sus singles (7 en concreto) así como algunos otros relacionados directamente, pero la labor de Luis Calvo no solo se limitó unicamente a editar sus discos, la labor de promoción y difusión del indiepop se extendió a la prensa escrita (La Linea del Arco, Spiral), la radio (Viaje a los Sueños Polares), los conciertos (Gira Noise Pop, FiB, Sala Maravillas...) o los catálogos de distribución de sellos independientes.
Como se cuenta en el libro, todo empezó en aquella buhardilla de Bembibre donde se juntaban los amigos a escuchar música y hablar de grupos que sólo unos pocos conocían. Yo no tuve la suerte de estar allí, pero cuando contacté con él (gracias a un anuncio que puso en la revista Boogie donde ya hablaba de sus proyectos) justo se acababa de trasladar a Madrid (era el año 90) y en la casa que compartía en Lavapiés pasé muchos días escuchando discos, leyendo fanzines, hablando de música, siempre con el ruido de fondo de la doble pletina grabando cintas sin parar, ¡la de vueltas que darían esas bobinas!. Entonces era muy inquieto e hiperactivo, cualquier grupo o sello que le gustaba enseguida les escribía, bien para publicarles algo, o para distribuirles o para una entrevista para el fanzine... tenía varios frentes abiertos. El de la distribución fue muy importante, al menos para mí, ya que a todo sello que le gustase le pedía varias copias para vender aquí, asíque me sentía un privilegiado de ser de los primeros en enterarme cuando le llegaba nuevo material.
Uno de los primeros sellos que empezó a distribuir fue Setanta Records que contaba con un catálogo que incluía grupos de la talla de The Divine Comedy, A House, Into Paradise, Brian o de uno de los favoritos de Luis, The Frank and Walters. No recuerdo haber comprado muchos de estos discos, los de Brian y poco más, pero si es cierto que en aquella época escuché mucho a los irlandeses. Su música estaba cercana a los grupos de Manchester y también se les podía asociar con Carter USM, Ned's Atomic Dustbin o los mismos Pulp, todos caracterizados por tener una poderosa voz.
Este es su primer single de 1991 que dos años más tarde y debido al pequeño boom que tuvieron, reeditó Go! Discs quien se hizo con sus derechos. Es cierto que todas sus canciones suenan parecidas, con ese vozarrón de Paul Linehan, esa contundencia es sus guitarras y esas melodías tan preciosistas, pero fueron una de esas bandas de las que te quedas enamorado desde el primer día que les escuchas.
Fashion Crisis Hits New York fue su primer éxito, al que posteriormente siguieron Happy Busman y Walter's Trip. Cualquiera de las tres nos muestra a un grupo impecable en su sonido, sus arreglos y su energía, pero la primera fue siempre mi favorita.
De las otras tres canciones del 7", Time es una versión acústica de la que se incluía en su Lp de debut 'Trains, boats and planes'. Frank's Right es una enorme canción que también se incluía en el 12" 'Walter's Trip' y en posteriores recopilatorios, lo mismo que Never Ending Staircase, cualquiera de las dos bien podría haber sido uno de sus éxitos.
Cuando parecía que estaban estancados, publicaron su segundo disco cinco años más tarde del primero, pero para por entonces y como me suele pasar, yo ya les había perdido la pista. En total son 6 los discos que llevan publicados amén de singles y recopilatorios (alguno con el propio sello Elefant) y pese a los cambios de formación su sonido sigue siendo igual de reconocible aunque quizá menos contundente.
31 ene 2009
Harvest Ministers 'You do my world the world of good......'




1A-. You do my world the world of good
1B-. Petticoats
Sarah Records SARAH 064 (1992)
En unas horas estaré viendo en directo al maestro Harvey Williams. Se supone que es una noche especial, no tanto como si le hubiese visto en 1988, pero creo que a pesar de haber pasado 20 años de haber llorado con sus canciones, confío en conseguir emocionarme escuchando temas como 'You should all be murdered', 'I'm in love with a girl who doesn't know I exist' o cualquiera de sus grandes temas. Me queda la incógnita de que tipo de público encontraré esta noche por La Pequeña Bety, quizá vaya alguno de los 'gurús' indies de la época (aunque me extrañaría mucho), supongo que la mayoría serán chavales que hayan descubierto a Harvey a mediados de los 90, en la transición entre Sarah Records y Shinkansen Rds. dónde el rubio compositor publicó sus dos minilps en 'solitario' (uno para cada sello). Precisamente cuando estaba buscando su CD 'California' ha sido cuando me encontrado con un par de discos de los irlandeses The Harvest Ministers que hacía mogollón que no escuchaba. No fueron en su día mi grupo favorito, pecaban de exceso de sosería y languidez, pero lo compensaban con elegancia y una instrumentación exquisita, por ello he decidido hacerles un hueco en lo que será este último articulo del mes.
La banda liderada por William Merriman, se formó en 1987 y tras autoeditarse un single, pasaron directamente a formar parte del sello indie por excelencia (Sarah Records), dónde publicaron tres singles y un Lp. Este es su primer 7" y la primera sensación tras escuchar 'You do my world the world of good' es la de quedar atrapado en un remanso de paz y tranquilidad, que sólo se ve turbado por un violín esporádico que le da un toque folk al tema. Sin embargo el peso de la canción recae en la magia de la voz de William y la delicadeza con la que canta.
'Petticoats' me gusta bastante más, se acerca un tanto a lo que transmite mi idolatrado Harvey Williams. En esta ocasión nos encontramos con la perfecta conjunción entre la bonita voz de William y la elegancia del piano, creando un tema apacible y encantador.
Os añado también la hoja interior del 7" con la que Matt y Clare solían acompañar al vinilo, en esta ocasión me ha hecho gracia el comprobar como alaban los éxitos que por entonces acompañaban a nuestro país, esto es: la Expo, las Olimpiadas e incluso la copa de europa ganada por el Barça...., y es que 1992 fue un año especial.

No voy a comentar mucho más de la carrera de The Harvest Ministers, publicaron un par de albumes discretos para Setanta, luego con la entrada del nuevo siglo, publicaron en su sello un nuevo ep que se vio acompañado por su cuarto disco en 2003. Finalmente en 2008 han sacado lo que es su último trabajo titulado 'The Light of Which I Speak' del que podéis escuchar algún tema en su página myspace.
Y nada más, os dejo que me voy corriendo a ver a Harvey....
13 jul 2008
The Pogues 'A pair of brown eyes'



1A-. A pair of brown eyes (video) (lyrics)
1B-. Whiskey you're the devil (lyrics)
Stiff Records Buy 220 (1985)
Pese a ir como un cohete hacia los 40 me siento afortunado de sentirme joven, algunas veces gracias a mis amigos y familia, otras gracias a la música e internet. De todos modos hay ocasiones en que se van cumpliendo aniversarios y me da por pensar lo viejo que soy, por ejemplo, al renovar el carnet de socio de mi Atleti, me doy cuenta de que llevo 30 años soportando a estos capullos que en este tiempo solo me han dado la alegría de un doblete y ahora al escribir este comentario sobre los inigualables The Pogues cojo la entrada de su concierto en Madrid y veo que el próximo dia 15 se cumplen ¡20 años! de ese mítico concierto en la sala Jácara, joder como pasa el tiempo. Por aquellos días era feliz, tenía 18 añitos, me quedaban 10 días para terminar la puta mili y asistía a uno de los conciertos a los que cualquier adolescente mataría por ir. Fui solo, pero una vez en la sala era fácil contagiarse del ambiente etílico y de exaltación de la amistad que se respiraba en el ambiente, ese día baile pogo, bebí de la petaca de gente que no conocía de nada y tuve lo más parecido a un orgasmo musical cuando los 8 Pogues con sus respectivos instrumentos (incluída la permanente botella de vino de Shane) sobre el escenario entonaban los primeros acordes de ‘Fiesta’. Vaaaale, ‘Fiesta’ no entraría en mi top 20 de las mejores canciones de los irlandeses, pero en ese momento, con el confetti inundando la sala, empapado de sudor, más alegre de lo habitual y contagiado por la energía de Shane y compañía, disfruté de uno de los momentos más épicos que haya vivido jamás en un concierto.

Y a que viene todo esto, si pensaréis que los Pogues no son indies, ni hacen pop, ni son cool..., ¡mentira!, grabaron en el emblemático sello independiente Stiff Records e incluso su más famoso Lp en España (If I should fall in grace with God) lo grabaron inicialmente en su propio sello Pogue Mahone, ¿acaso no son canciones pop 'Dirty Old Town' o 'Fairytale of New York' o la misma 'A Pair of Brown Eyes'? Y además crearon su propio estilo con esos guardapolvos de época en Red Roses for me o esos trajes para If I should fall... El caso es que me he acordado de ellos tras pasar unos días de relax en Almería dónde he podido comprobar de primera mano como las tuvieron que pasar de canutas Shane, Joe Strummer y compañía en el desierto durante el rodaje de la gran película 'Straight to hell' de Alex Cox. En esa película Shane ‘McMahon’ y sus 'hermanos' interpretan algunos de los papeles más patéticos de la historia del cine en un spaguetti western en el que se pueden disfrutar de canciones de los Pogues y de Joe Strummer. Un clásico.
Volviendo a los Pogues, me apetecía comentar por aquí algo de una banda que probablemente mucha gente se la tome a coña, o se rían del aspecto de Shane o que, en definitiva, no valoren lo suficiente. No recuerdo bien cuándo ni dónde fue mi primera toma de contacto con la música de los Pogues, probablemente tendría 15 o 16 años y habría escuchado alucinado el Streams of Whiskey o Sally McLennane, me llamaba la atención el ritmo trepidante de sus canciones, la espectacular mezcla de instrumentos por entonces desconocidos para mí, la voz ininteligible del gran Shane McGowan en la que habitualmente se solían reconocer algunas palabras como 'drink', 'drunk', 'bottle', 'whiskey', 'wine' y casi siempre 'love'. Me encantaba la forma de alternar momentos de alegría desbocada, descontrol y euforia con otros de melancolía, tristeza y desamor, y es que en cualquiera de esos campos Shane era un genio (ahora no se en que estado se encuentra). No voy a entrar a ahora en contar la agitada y divertida historia de la banda, para eso existen libros muy interesantes como 'The Pogues: la decada perdida' de Ann Scanlon o información a porrillo en la red, simplemente os quería hacer llegar mi admiración por una banda que durante muchos años de mi juventud fue capaz de animarme, alegrarme y hacerme bailar como pocas veces lo he hecho.
Este es uno de los singles de la banda que mejor representa el espíritu de los Pogues, por un lado se encuentra 'A Pair of Brown Eyes', una preciosa balada con tintes dramáticos en la que la inconfundible y agarrada voz de Shane parece mezclarse entre el humo del tabaco, el triste acordeón de James Fearnley parece llorar lágrimas de vino, y el dulce banjo de Jem Finer pone la nota alegre dentro de una desvencijada taberna en la que todos juntos y abrazados podemos ponernos a canturrear el estribillo final 'and a rovin' a rovin' I'll go for a pair of brown eyes' junto a la encantadora voz de Cait O'Riorden. La cara B nos descubre la cara más positiva de The Pogues con 'Whiskey you're the devil', una de las numerosas muestras del buen hacer de Shane a la hora de recoger canciones tradicionales irlandesas y convertirlas en verdaderos himnos de la alegría. De la mano del encantador comienzo con el Whistle del maestro Spider Stacy, nos adentramos en el lado festivo de los Pogues, ahora el whiskey rebosa todos los vasos, los viejos tablones de la taberna tiemblan al ritmo del compas que marca la batería de Andrew Ranken, la gente baila, ríe, se abraza mientras el tabernero tiene que ir a por más alcohol para que la fiesta continúe sin parar.
Podría enumerar 20 o 30 o 40 grandes canciones de The Pogues, cada una con sentimiento especial y diferente, cada una transmitiendo un mensaje profundo y a veces no tanto, pero no podría quedarme con una en concreto, sin embargo si he de mencionar un disco que me enganchó como pocos ese fue el 'Rum, Sodomy and the Lash' con su espectacular portada 'retocada' del cuadro 'The Raft of the Medusa' de Théodore Géricault y que tuve la fortuna de ver en directo hace un par de años en el museo de Louvre, y que contiene 12 canciones que en su día sonaban sin parar en mi tocadiscos.
Si quieres beber de la fuente de la eterna juventud, disfruta de The Pogues. Y por cierto, para los muy fans acaba de publicarse una magnífica cajaque contiene 5 CDs con demos, rarezas, inéditos, directos y canciones desperdigadas incluyendo los temas para las bandas sonoras de Sid y Nancy o Straight to Hell. Yo no tardaré en hacerme con ella.
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