
1A-. You're magnetic
2A-. Ice-cream cone
2A-. Friendship club
2B-. Talky-talky
sello: Siesta Records
referencia: Siesta 05
año: 1993
Esta semana hemos recibido una de las peores noticias posibles, el fallecimiento de Pedro San Martín, bajista y compositor en La Buena Vida y Daily Planet. El comienzo de los años 90 no habría sido lo mismo sin ese entramado de grandes músicos y compositores donostiarras que comparieron bandas TAN grandes como La Buena Vida, Daily Planet, Le Mans o El Joven Bryan Superstar y entre ellos estaba Pedro, una pieza fundamental dentro de este entramado de grandes amantes de la musica y que nos dejo algunos de los momentos esenciales dentro del indiepop nacional. Desde que descubrí la primera maqueta de La Buena Vida, pasando por su primer concierto en Madrid en el verano del 92, su primer single, la formación paralela de Daily Planet (con Pedro y Borja de LBV e Ibon y Gorka de Le Mans), los grandes discos de Le Mans que casi nos hacen olvidarnos de Aventuras de Kirlian, hasta el proyecto del que hoy me permito hablar The Young Bryan Superstar.
Realmente Javier (LBV), Gorka (Le Mans), Daniel e Iñaki solo utilizaron este nombre para su primer 7", en los trabajos posteriores 'españolizaron' su nombre y sus canciones, quizá para no verse inmersos sin quererlo en la emergente escena noisepop del momento, quizá por que así sonaban mejor sus canciones o quizá un poco de las dos cosas. Sea como fuere, con esta formación encontramos uno de los sonidos más personales y diferentes de los que se hacía por Donosti a principios de los 90. Reemplazando la inocencia por el desparpajo, los sonidos cuidados por los más 'destartalados', la imagen dulce por una más dura, The Young Bryan Superstar crearon un cierto desconcierto entre los seguidores del por entonces emergente sello Siesta.
Este single fue presentado en una de las múltiples fiestas 'Siesta' que amenizaban las noches apáticas de los primeros 90. Si en la fiesta del verano del 92 eran La Buena Vida, Moving Pictures y Daily Planet los protagonistas, en esta ocasión en el verano del 93 eran The Young Bryan Superstar los que acompañaban al mejor grupo instrumental español de toda la historia del pop.

Este single nos ofrece la vertiente más británica de los donostiarras (en global), guiños a los sonidos C86, gamberros como Tv Personalities, descuidados como The Pastels, arreglados como Orange Juice, en definitiva, supieron elegir bien entre las múltiples influencias que el pop de las islas pudiera ofrecer.
'You're magnetic' comienza recordándonos en las guitarras e incluso en la voz a The Wedding Present, quizá un tanto endulzados, pero con la energía suficiente para que nos olvidemos de parapapas y sonidos más minimalistas.
'Ice-cream cone' es la canción perfecta para perderte por dentro del más puro indiepop de guitarras que triunfó en las islas a mediados de los 80. Ritmo trepidante, cambios de ritmo, preciosos coros y un ingles del cual no avergonzarmos son motivos suficientes por los que enamorarnos de esta canción.
'Friendship club' es más cercana a la psicodelia con la que Dan Treacy nos alucinó durante años. La amalgama de sonidos diferentes nos transporta a un territorio inédito, en el que las trompetas, los punteos y el ruido se juntan para dar forma a la canción más explosiva del 7".
'Talky-talky' es sin duda alguna mi canción favorita del disco y del grupo. Con un comienzo calcado al que un par de años más tarde descubrí con el 'Liquidation girl' de The Delgados, con esta canción son capaces de hacer moverse al más parado de los fans de La buena Vida. Sin duda sacan a relucir sus mejores armas y concentran en 2 minutos lo que siempre me ha gustado del indiepop más guitarrero, fuerza, frescura, desfachatez y alegría y lo demás que se vaya todo al carajo.....
Siento no poder hablar mejor de los poseriores trabajos de la banda, pero he de reconocer que cuando se 'españolizaron' (si se me permite la expresión) bajo mucho el nivel de sus composiciones, su siguiente single fue bastante más flojo y con el primer Lp corroboraron que ya había escuchado todo lo que me merecía la pena de The Young (El Joven) Bryan Superstar. Yo les recordaré por estas 4 primeras canciones, que no serán las mejor tocadas ni las de más calidad, pero son las que más me hacen vibrar.
Y a Pedro San Martín tendré multitud de ocasiones para acordarme de él y agradecerle todos los grandes momentos pasados escuchando sus canciones. El pop sin él se queda cojo, pero siempre nos quedará su recuerdo.