


1A-. Can't be sure
2A-. I kicked a boy
Rough Trade Records RT 218X (1989)
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Espeso, speso, sspesso, sssss, el caso es que últimamente me encuentro en una situación que involuntariamente me acerca a la letra S. Sueño, sopor, silencio, sensibilidad, sufrimiento, seriedad…, todos los problemas que me acechan (míseros comparados con los del resto de mortales) me producen un estado de ánimo que para nada deberían dejarme tan espeso, pero desgraciadamente también se ha visto reflejado en la frecuencia y calidad de lo escrito en 7iete pulgadas en las últimas fechas. Hoy por fin, me decido a escribir, y tras Sugargliders y Smiths, inevitablemente el grupo escogido comienza por la S que me acompaña estos días de ‘primavierno’.
The Sundays fueron la réplica elegante y glamurosa a los grupos de chicas rubias chillonas surgidos en el último tercio de los 80 entre los que sobresalían The Primitives, The Darling Buds y Transvision Vamp . Mientras Tracey, Andrea y Wendy se peleaban por ser la frontgirl más cool y que más portadas acaparaba en el NME y en MM, por allí se paseaba sin hacer tanto ruido la guapísima (y morena) Harriet Wheeler al frente de The Sundays, dejándonos atónitos con su agudísima y delicada voz. The Sundays se desmarcaban claramente del sonido punkpop fresco que acompañaba al resto de bandas ‘con-chica-rubia-al-frente’, por su frágil y aguda voz se acercaban más a los islandeses The Sugarcubes (con la por entonces desconocida Björk al frente), aunque probablemente por su sonido elegante, delicado y sensual tuvieran más que ver con bandas como Prefab Sprout, 10.000 Maniacs o en su faceta más envolvente con Cocteau Twins.
Harriet Wheeler provenía de un grupo no muy conocido, pero no por eso menos relevante, llamado Jim Jiminee, y junto a David Gavurin, Paul Brindley y Parick Hannan formó The Sundays con los que en 1989 publicó su primer single para Rough Trade. En él se incluían estos dos temas que al año siguiente aparecerían en su flamante álbum de debut Reading, Writing and Arithmetic, un gran disco que contenía además perlas como ‘Here’s where the story ends’, ‘I won’ o ‘Hideous towns’.
'Can’t be sure’ fue su primer ‘éxito’ en España, todavía recuerdo su playback en el programa de música Rockopop que mezclaba con poco criterio actuaciones de grupos emergentes con insufribles apariciones de los grupos más consagrados dentro del panorama comercial nacional e internacional. El caso es que con su angelical voz y su pose de niños buenos, debieron de dejar perplejo al público de la primera fila obligado a dar palmas con los brazos en alto. Y es que ‘Can’t be sure’ es un tema para disfrutar relajadamente en casa, metido en una bañera con espuma hasta las cejas, bebiendo un cóctel y alejado de cualquier ruido o ajetreo que disturbe la paz que inspira Harriet y compañía. Es una canción hipnótica, que comienza pausadamente introduciendo poco a poco altibajos vocales que son los que evitan que el éxtasis de la relajación te deje dormido. De todos modos mi preferida es la canción que ocupa la cara B, ‘I kicked a boy’. Cualquier cosa que diga no podrá expresar la delicia que supone escuchar y disfrutar de ella. Un diez.
Tras la bancarrota de Rough Trade, el grupo tardó un par de años en encontrar sello que les editara su 2º lp ‘Blind’, y fue finalmente Geffen quien en 1992 lo publicó. El nivel es lógicamente más bajo que su disco debut que dejó el listón muy alto y la repercusión mediática también se fue agotando hasta casi olvidarnos de ellos cuando en 1997 salió a la luz su tercer y último lp ‘Static and silence'.
The Sundays fueron una vela que nos iluminó a finales de los 80 pero que se fue apagando poco a poco hasta agotarse 9 años después, sin hacer ruido, pero dejándonos algunas de las canciones mas bonitas de aquella época.