


1A-. Another faux pas in the cathedral of love
2A-. Skylight salt
1B-. Sway
Marineville Records MARINE 3 (1992)
Hace unos días (el pasado día 7 en concreto) aparecía en radios, televisiones y prensa una noticia de las que siempre me impresionan: un enorme incendio estaba devastando la zona sureste de Australia. Debido a las altas temperaturas de hasta 47º (las mayores desde hace 150 años) y probablemente acompañado de la maldad de unos cuantos incendiarios, surgieron decenas de focos de incendios en una zona cercana a Melbourne que causaron solo el primer día 35 muertos y 30.000ha quemadas. Sin embargo, en días posteriores la noticia se fue ‘apagando’ de manera incomprensible en los principales medios, mientras el incendio seguía creciendo por tierras australianas. Supongo que era mucho más importante hablar de nuevo de la crisis o de la trama de espías o el debate creado a raíz de la muerte de la italiana Eluana, pese a las presiones del fascista Berlusconi. El caso es que sólo a través de internet me puedo informar del desastre causado por los incendios en Australia, calificado ya como el desastre natural más importante en la historia del país y que hasta la fecha ha causado cerca de 200 muertes, más de 500 heridos y cerca de 500.000ha. quemadas (más o menos el tamaño de las Islas Baleares), la gran mayoría en la zona de Kinglake, muy cerquita de Melbourne. Da la sensación de que le damos más importancia que alguien gane un torneo de tenis allí a que una catástrofe como esta afecte a miles de personas y se convierta en tragedia nacional . Me parece muy triste…
Me da mucha pena, sobre todo por las víctimas (personas y animales), pero también por un país al que le tengo un gran cariño por su inmensidad, su belleza, su diversidad, su mezcla de modernidad y tradiciones arraigadas y esa magia que siempre genera lo desconocido. Cumpliría un sueño si alguna vez tuviera la suerte de poder visitar Australia, y a la espera de que llegue ese día, solo deseo que lo que está ocurriendo estos días no se vuelva a repetir nunca más y que toda esa gente que disfruta quemando bosques, acabe pudriéndose en la cárcel a falta de un infierno que les quemase a ellos.

Por eso quería aprovechar para hacerles desde aquí un minúsculo homenaje hablando de una de las bandas más entrañables de la enorme isla, The Sugargliders. Ellos nunca llegaron a ser tan grandes como The Go-Betweens o como The Church, ni siquiera alcanzaron el mismo reconocimiento que The Hummingbirds o los mismos Godstar, pero los hermanos Joel y Josh Meadows fueron capaces de componer un buen puñado de canciones crudas, directas y emocionantes que llegaban hasta lo más profundo de tu corazón. La banda se fundó en los primeros 90 y publicaron 3 singles para el sello Summershine, tras los cuales dieron paso a una serie de 6 sencillos para el sello de Bristol, Sarah Records. Pese a que algunos de sus temas no alcanzaban el nivel de otros tan especiales como ‘Ahprahran’, ‘What we have hope’ o ‘Will be ever learn?’, tuvieron la feliz idea de sacar una recopilación con sus 12 mejores canciones que recoge lo mejor de la banda en su etapa con Sarah.
Sin embargo, hoy voy a comentar el single que sacaron para el sello Marineville Records y así aprovecho para dejar de darle tantos mimos al sello de Matt & Clare. En un principio este sello editaba singles en los que los grupos versioneaban sus canciones favoritas, así The Fat tulips tocaban canciones de The Teardrop Explodes o Confetti hacían lo propio con The Wedding Present. Lo que no sé es si The Sugargliders versionean a alguién con los tres temas que componen este rosado 7”. ‘Another faux pas in the catedral of love’ es una de mis canciones preferidas, me encanta la forma de cantar de Joel, tan agresivo y dulce a la vez , la simplicidad de sus guitarras y en general su modo tan directo de conquistarte. ‘Skylight salt’ es más pausada y un poco más difícil de digerir, quizá como unos Beat Happening cambiando la grave voz de Calvin por la aguda de Joel. En la cara B aparece ‘Sway’, este era el tema que abría su primer single para Summershine, y aquí lo recuperan para que terminemos por rendirnos al encanto de un grupo que rebosa emociones por los cuatro costados. Con 'Sway' descubrimos el lado frágil, delicado, íntimo y más luminoso de la banda. Si hacemos un repaso a su corta carrera (1990-1994) podemos decir sin temor a equivocarnos que estamos ante uno de los mejores grupos australianos de siempre.
Posteriormente los hermanos Meadows formaron un nuevo proyecto llamado The Steinbecks que siguió con bastante acierto la estela dejada por The Sugargliders, firmando un Lp de debut que alcanza y a veces supera lo hecho anteriormente.
Desde 7iete Pulgadas mandamos todo el ánimo y apoyo para toda la gente afectada por los incendios.





































