31 ago. 2018

Ned's Atomic Dustbin 'Happy'





A1-. Happy   listen / download

B1-. Twenty Three Hour Toothache   listen / download


año: 1991
sello: furtive
referencia: 656680


Siempre me ha llamado la atención cuando la gente dice (decimos) refiriéndonos a determinados estilos musicales, aquella recurrente sentecia de: 'es que todas las canciones suenan igual' o 'con escuchar dos o tres ya he escuchado todas' o 'sólo me parecen buenos un par de grupos'. Por lo general no se trata de estilos diametralmente opuestos a los nuestros (flamenco, heavy, blues...) sino otros aparentemente más cercanos con los que incluso alguna vez hemos flirteado o de los que no renegamos completamente. Estilos que posiblemente le apasionen a algún amigo de gustos similares y que planteen divertidas y apasionantes discusiones. Es una de las cosas bonitas de la música, el poder hablar de ella con gente tan apasionada como uno mismo, acercar posturas o distanciarlas, criticar positiva o negativamente y cómo no, echarte unas risas 'menospreciando' los gustos ajenos o esos 'guilty pleasures' inconfesables.

Hace poco usaba una de esas sentencias (quizá algo más directo) mi amigo Manolo refiriéndose al Brit pop. Como suele ser habitual, coincido casi plenamente con él, me parece un estilo que no aporta nada de originalidad e incluso los grupos o canciones que más me gustan nunca me han llegado a entusiasmar. Abusaban de pose y además me solían caer todos bastante mal. Es una opinión como otra cualquiera.

Al igual que el Brit pop, podría meter en el saco de estilos en que 'todos los grupos o canciones suenan igual' el noise pop, el grunge o incluso el twee pop, al igual que otros melómanos podrán opinar lo mismo del indie pop, el power pop, el dreampop, el punk o el estilo que se tercie. Todo respetable y digno de discutir, lo que está claro es que todos los estilos son potencialmente dignos de la etiqueta según quién sea el que lo escuche.

Así que vamos con uno de esos grupos encuadrados dentro del indie rock gamberro que surgió a finales de los 80 y principios de los 90 y que encabezaban grupos como Mega City Four, Carter USM, The Wonder Stuff, Jesus Jones o los protagonistas de hoy: Ned's Atomic Dustbin.

'Los Ned's' empezaron muy jovencitos a tocar y a base de pildorazos, pelazos, imagen, himnos y una extensa gama de diferentes diseños de camisetas, fueron extendiendo sus canciones por todo festival veraniego que se terciaba. Es cierto que su Lp de debut (God Fadder) incluye dos o tres canciones que todos hemos disfrutado como enanos, sobretodo siendo más jovenes (ahora la perspectiva es diferente), pero es cierto que escuchadas tres canciones.... escuchadas todas. Mis favoritas en la época fueron 'Grey Cell Green', 'Kill your television' y el single de hoy: 'Happy'.

'Happy' tenía todo lo que hacía falta para ser hit, esos Wah Wah mancunianos, cambios de ritmo, guitarras peleonas, poderosa voz y un estribillo escondido entre tanto ruido pero apoteósico, me imagino que en directo sería todo un espectáculo.  La cara B no está incluída en el Lp pero es igualmente resultona y bien podrían haberla hecho un hueco, más fresca y menos macarra, parece una toma de un ensayo antes de haberse puesto finos a sustancias alucinógenas. Gran single en definitiva.

Posteriormente publicaron cuatro Lps más que como imaginaréis no tuve el placer de disfrutar y digerir, con lo cual no puedo emitir opinión alguna. Si alguien me dice que merecen la pena y no suenan igual o peor que el primero, prometo darles una escucha.

Y recordad, el único grupo que tuvo el acierto de hacer camisetas con el lema 'All the songs sound the same' fueron los grandes The Wedding Present, ahí es nada....

17 ago. 2018

The Five Year Plan 'Hit the Bottle'







A1-. Hit The Bottle   listen / download

B1-. Swallow your Pride   listen / download


año:1987
sello: Breaking Down Records
referencia: BREAK 3


Para no perder la costumbre a la vuelta de vacaciones, aprovecho uno de esos días tontos para retomar el blog y escribir acerca de uno de esos discos que han hecho el trayecto de vuelta conmigo desde las islas.

Este verano mis días previos al Indietracks se repartieron entre Brighton, Southampton y Londres y como es habitual, giraron en torno a la música bien sea viendo conciertos o visitando sus tiendas de discos. Brighton me sorprendió gratamente en todos los aspectos, muy acogedora y agradable, fácil de visitar (pese a sus cuestas), con multitud de tiendas de segunda mano (no sólo de discos) y pese al clima húmedo, creo que me dio tiempo a ver todo lo que me apetecía, su mítica playa y muelle, sus coloridas y animadas calles, sus tiendas y pubs, su preciosa estación de tren e incluso la torre 360º desde la que divisar unas vistas increíbles (acantilados incluídos). El paso por Southampton fue fugaz y con pocas cosas remarcables salvo la de saciar mi curiosidad de visitar el hogar del que ha sido uno de mis ídolos futbolísticos, que no es poco. Ya en Londres, visita obligada a Flashback Records y por la noche concierto de despedida de la gira Sarah 2018 en compañía de buenos amigos.

Al día siguiente en Ripley, completé mi séptima visita al Indietracks, un festival donde me siento como en casa aunque en los últimos años vaya cada vez menos gente de mi círculo de amistades. Bien es cierto que esto es debido a que el cartel es cada vez más flojo, pero siempre disfrutamos de un buen puñado de conciertos que hacen que merezca la pena la excursión. En esta ocasión no sólo los dos grupos de la gira de Sarah (Even as we speak y Boyracer) que ya me habían convencido en los conciertos previos de la gira, también disfruté mucho de Girl Ray, Darren Hayman, Wolf Girl, Linda Guilala, Anna Burch, The Lovely Eggs, Tugboat Captain, Life Model..., eso sumado a las cervezas y copazos en el indoor, las compras en la tienda de merch, la incertidumbre climatológica de siempre, los bailes en las pinchadas (muy bien este año) y el reencuentro con viejos amigos, hacen que vuelva con una sonrisa en la cara y con ganas de más.

Este año en la tienda de merchandising había un puesto que me llamó la atención ya que era la primera vez que aparecía por allí, se trataba de un stand conjunto de los sellos Raving Pop Blast!, Breaking Down Records y A Turntable Friend Records, todos viejas glorias del indie pop más guitarrero de mediados / finales de los 80. Raving Pop Blast! es un pequeño sello de Bristol hogar de The Groove Farm, del que ya hemos hablado aquí (comentando un par de flexis) y que ahora ha renacido con el lanzamiento de nuevas referencias que incluyen nuevo trabajo en directo de The Groove Farm y el Lp de The Total Rejection. El sello del alemán Ullrich Hoffman (ATF) también regresó hace un par de años en principio con un recopilatorio del sello, pero que ha ido creciendo con referencias tan importantes como la reedición del mítico Lp de Bradford o el más reciente recopilatorio de las Peel Sessions de The Wolfhounds. El más pequeño de los tres sellos es Breaking Down Recordings, conocido a finales de los 80 por sus dos magníficos recopilatorios benéficos Airspace (I y II) y por las dos únicas referencias (aparte del recopilatorio) del grupo que hoy nos ocupa, The Five Year Plan.

A The Five Year Plan los descubrí con el mítico Airspace I y la preciosa canción que incluían de ellos, 'See you in heaven', una delicia mezcla de Girl of My Best Friend, Penny Candles o Po!. En el siguiente volúmen, la canción que aportaban junto a The Choo Choo Train era una chula versión de Iggy Pop (Pumpin' for Jill). Pero no fue hasta hace cuatro años cuando escuché toda la discografía del grupo gracias al CD que recuperó el susodicho sello. Así es como me enteré de que la formación del grupo incluía al ex-Heavenly Rob Pursey o a Tim Rippington (The Flatmates y actualmente en The Charlie Tipper Conspiracy).

Su único 7" incluye Hit the Bottle, una canción enérgica y festiva, más cercana a sus colegas The Groove Farm, con guitarras y voces más sucias y crudas en contraste con la delicada See you in Heaven que me los dio a conocer. Sin embargo, Swallow your Pride es justo lo contrario, muy pausada, con la voz suave de Katy y una melodía mucho más tranquila. No es un disco excepcional ni mucho menos, se trata de una de las miles de muestras de grupos jovencísimos que aparecieron en la época y que pese a no llegar muy lejos dejaron una huella que a día de hoy todavía es recordada. Al menos para mi, ese See you in Heaven perdurará para siempre...