3 may 2009

Picnic 'Plug ep'


1A-. Don't turn around
2A-. As diamonds

1B-. Seventeen
2B-. Home


Bring on Bull Records BULL 24-0 (1994) Waaah singles club


Es relativamente común que algunos sellos fomenten el uso y disfrute del vinilo en formato 7" utilizando 'ganchos' como ediciones especiales, cajas recopilatorias, vinilos de colores o cualquier otro método que se salga del formato standard. Recientemente he recibido en casa la referencia que conmemora el 10º aniversario del sello americano Magic Marker y dónde se nos ofrece una cajita que contiene 5 singles en los que 10 bandas del sello versionean a otras tantas haciendo de ella una pieza de coleccionista (solo se publican 250 unidades). Sin embargo una de las ideas que prefieren las compañías discográficas es el lanzamiento del llamado
Club del Single, algo así como una forma de suscripción que te 'obliga' a hacerte con una cantidad considerable de singles (de 5 en adelante) con la ventaja de una exclusividad y unas condiciones económicas que suelen ser muy apetecibles para el inquieto 'cazavinilos'. La pega que se le suele atribuir es que al ser una colección bastante variada se puede pecar de incluir singles con una calidad discutible y que probablemente no tendrían la misma salida si de un 7" individual se tratara. Sellos del calibre de Sub Pop en Estados Unidos o Elefant en España lo han utilizado en más de una ocasión, sin embargo la primera ocasión que me tope con esta experiencia fue allá por 1994 de la mano del pequeño sello británico conducido por Richard Coulthard, Bring on Bull Records. A mí me encantaba el fanzine que editaba con el sugerente nombre de Waaah! y del cual se editaron 4 interesantes números, pero lo que me terminó por enganchar definitivamente fue el espectacular CD recopilatorio con 25 canciones que consiguió ser referente del indiepop de los primeros 90. No es de extrañar pues, que cuando Richard sacó adelante la propuesta de su particular Club del Single, me apuntara sin pestañear pese a no saber que 5 singles lo compondrían. Total, el riesgo era de 7,5 libras y el beneficio podía ser el de descubrir alguna que otra banda interesante. Hubo entregas muy interesantes como la ya comentada aquí de Les Poissons Solubles + Snowbirds, pero también hubo decepciones como las de Talitah K o Lighthouse, entre medias quedó esta segunda referencia de los escoceses Picnic, que te deja con la sensación agridulce que produce escuchar un tema estupendo con otros flojitos.

'Don't turn around' es el tema con el que arranca el disco y pese a que apunta maneras con sus guitarras afiladas y su ritmo trepidante, la voz apagada y sosa de Jane junto con la calidad limitada de la banda, hace que se queden 3 peldaños por debajo de lo que no aportaban otros grupo del mismo espíritu juvenil como podrían ser The Ammonites. 'As diamonds' nos muestra el lado más introvertido y pausado de la banda lo cual le hace un flaco favor ya que se desprende de uno de sus aliados principales como son sus guitarras, que recuperan a mitad del tema para aportar una energía de la que sin duda carecen.

Menos mal que la cara B arranca con uno de esos temas que te saca una sonrisa, 'Seventeen'
es sin duda la canción estrella del disco aportando vitalidad, alegría y frescura. Jane agudiza su voz y las guitarras se tornan luminosas manteniendo la garra que les caracteriza para crear un tema efervescente y saltarín que hace las delicias de cualquier amante del indiepop más edulcorado. Para terminar, la banda retoma el hilo que siguieron con 'As diamonds' para interpretar 'Home', una canción con buena base y buenas intenciones, pero que no termina de engancharnos.

Algún día recuperaré alguno del resto de los discos de la colección del Club del Single aún a sabiendas que no me reportarán más alegrías que las de recordar un sello que en los primeros 90 se esforzó por dar a conocer a un puñado de bandas novatas con mucha voluntad y a veces no mucho talento. Aún así, desde aquí mandamos un abrazo muy fuerte a Richard por su esfuerzo y sobre todo por su amabilidad y simpatía.

28 abr 2009

The Proctors 'Moon song'



1A-. Moon song
 1B-. Wish my days away
Sunday Records sunday 037 (1994)

Echando un vistazo a la siempre interesante página de nuestro amigo Roque (Cloudberry Records), descubro que en su afán imparable de dar a conocer a cuantos más grupos mejor, sean nuevos o sean 'viejas glorias del indiepop', acaba de lanzar una nueva colección de CD-R titulada 3 inch CD-R Classics (a blast from the past) en la que recupera con nostalgia bandas de un todavía cercano pasado indie. En su primera referencia nos ofrece 6 canciones de The Artisans entre las que se incluyen las dos que aparecieron en su brillante single ya comentado aquí. La segunda y última hasta el momento es la que tienen como protagonistas a The Proctors, banda que a mediados de los 90 surgieron de las cenizas de The Cudgels para publicar un par de singles y un Lp en el sello Sunday Records.
Tengo que decir que The Cudgels fueron una de las bandas que más me impactaron con la llegada de los 90, su brillante maqueta, sus flexis, la enorme 'Joybang!'.... fueron banda sonora constante aquellos días, sin embargo cuando en el 93 se separaron y me enteré que Gavin, Adrian y Stephen emprendían una nueva aventura bajo el nombre de The Proctors, reclutando a la hermana de Gavin (Christine) como vocalista, sentí una mezcla de ilusión y escepticismo que se convertía en temor a la hora de escuchar los nuevos temas del grupo. Siempre me quedaba la confianza en el buen gusto del sello Sunday Rds. a la hora de escoger a sus grupos, y así fue como en 1993 recibí su single de debut 'Baby blue', que sin entusiasmarme tanto como sus predecesores, dejaba claro que la incorporación de Christine dotaba a la banda de una dulzura de la que antes carecían. Al año siguiente publicaron el single que ahora comento aquí, compuesto unicamente por dos canciones que reflejan la madurez y evolución del grupo hacia sonidos más limpios.

El tema que da título al 7" es 'Moon song', una plácida canción con sonidos etéreos, cristalinos y mansos que se alejan bastante de lo que estabamos acostumbrados a escuchar con The Cudgels, acercándonos más a bandas como Po! o The Rileys con un pequeño toque de oscuro de misterio cercano a His Name is Alive o Cocteau Twins. La cara B es 'Wish my days away', un tema más animado y alegre que se asimila más a lo que luego nos ofrecieron con su Lp de debut 'Pinstripes & gentlemen' donde la banda alcanza su máximo nivel, pese a lo cual fue lo último que grabaron hasta que ahora podemos recuperarlos gracias a Cloudberry Records.
Nunca es tarde si la dicha es buena, así que ya puedes moverte por internet y localizar cualquiera de sus discos, recuerda que en Heaven Records todavía se puede conseguir su single de debut.

20 abr 2009

Comet Gain 'Holloway sweethearts e.p.'



1A-. The kids at the club 
2A-. Goodbye part one

 1B-. Another weekend
 2B-. Ipcress time


Soul static sound SOUL 5 (1994)




Suele ser algo habitual que en mi cumpleaños siempre reciba de regalo de parte de mi hermano mayor un disco o Dvd musical, algo que por norma suele ser una novedad o una reedición chula de alguno de mis grupos favoritos. Aquel octubre de 1995 y para celebrar mi 26 cumpleaños, recibí como regalo el CD de unos para mí desconocidos Comet Gain y su trabajo de debut Casino Classics. Ante mi cara de sorpresa y mi incapacidad de poder decir 'como mola', 'justo el disco que quería' o 'que ganas tenía de escucharlo', mi hermano se adelantó a decirme que había sido una recomendación de Javi R. (de nuevo) y que estaba seguro de que me encantaría, ya entonces me quedé tranquilo y supe de la calidad de ese disco que tenía entre mis manos. En un primer vistazo, comprobé que lo había publicado Wiiija (sello predilecto de J.) y que por entonces era referencia dentro del indiepop más radical y punkarra, con bandas bandera del movimiento riot grrrl como Huggy Bear, los chirriantes Jacob's mouse o los hasta entonces desconocidos Cornershop. Sin embargo, la referencia WIJ 42CD escondía canciones que nada tenían que envidiar a los grupos abanderados del indiepop más dulce e ingenuo, con toques sixties, northern soul y un poquito de psicodelia. Las comparaciones con The Pastels eran evidentes cuando la voz de Sarah reblandecía las melodías, también se podía encontrar detalles que nos recordaban a Talulah Gosh y cuando David tomaba el mando a las voces nos transportabamos a los 60 metidos en un garage y sin poder parar de bailar. Ese disco fue uno de mis favoritos de ese año, quizá la diversidad de sonidos, los contrastes entre lo delicado y lo crudo, lo dulce y lo amargo, lo sencillo y lo trabajado, hacían que no me cansase de oirlo y canciones como 'Footstompers', 'Another girl' y sobre todo 'Just fourteen' se convirtieron en clásicos en mi reproductor y en las típicas cintas recopilatorias que me hacía para llevar en el radiocasette del coche.

Así fue como al año siguiente, en mi primera visita a Londres, busqué desesperadamente cualquier cosa de los británicos, empezando por las dos tiendas Rough Trade y siguiendo por las múltiples Music & video exchange de la ciudad, auténticas minas de oro en aquellos tiempos. Por entonces acababan de sacar su estupendo single 'Say yes!', que pronto se vió acompañado en mi macuto por el single que hoy comento y del que hasta entonces no tenía conocimiento de su existencia, 'Holloway Sweethearts ep'.

En sus inicios la banda estaba compuesta por Sam, Jax, Sarah, Phil y David y con esa formación aguantaron hasta 1997, cuando tras publicar su segundo Lp 'Magnetic poetry', todos menos David dejaron el grupo para formar Velocette y Comet Gain tuvo que ser reconstruida alrededor de David Charlie Christian Feck con cuatro nuevos miembros, pero esa es una historia de la que hoy no voy a hablar aquí, pese a que siga encantado con todos los trabajos que han grabado hasta la fecha.

Este single artesanal publicado en el sello Soul Static Sound, es el quinto del sello tras los de Skinned Teen, Element of Crime y God is my co-pilot y recoge algunos de los primeros temas de Comet Gain. Abre el 7" 'The kids at the club', sí, la versión original del tema incluído en su Lp de 2002 'Realistes', pero mucho más 'desnuda y enlatada', eso sí con todo el aroma y sabor de un guateque sesentero. Le sigue 'Goodbye part one', donde David canta de nuevo dejándonos toda la esencia garagera de la banda. La cara B comienza con 'Another weekend', y por fin nos encontramos con la delicada voz de Sarah Bleach (creo recordar que me comentaron que en aquella época salía con Matthew 'Heavenly') y que dota a las canciones del grupo de un encanto del que antes quizá carecía. Sin embargo mi canción favorita de este single es la última, 'Ipcress time', sencilla, directa, inocente, punk, pop.... una especie de Tiger Trap cruzado con Talulah Gosh.

Afortunadamente, Comet Gain siguen publicando singles, y es que creo que este es el formato ideal para la presentación de sus canciones, y sino, a que esperas para escuchar 'Say yes!' o 'Strengh' o 'If I had a soul'....

12 abr 2009

The Hummingbirds 'Word gets around'



1A-. Word gets around

1B-. Today of all days


rooArt 876 370-7 (1989)


Últimamente estoy pasando una etapa en que todo me 'huele' a Australia. Noticias, comentarios, deportes, música... me han transportado a Australia en las últimas semanas. Para rematarlo, el sábado pasado paseando plácidamente por la plaza del 2 de Mayo, me acerqué a uno de los puestos del minimercadillo a curiosear entre un puñado de vinilos en busca de algo interesante, y mira por donde, me encontré con el single 'Blush' de los australianos The Hummingbirds, asíque por un mísero eurillo ¿como no iba a llevarmelo a casita pese a tener desde hace tiempo el Lp y haber oido la canción cientos de veces?

La fantástica banda aussie se convirtió pronto en una de mis favoritas desde que cayó en mis manos el increíble loveBUZZ, álbum con el que debutaban en 1990 y que contenía algunos de los temas más espectaculares que había escuchado por entonces. Aportaban la fuerza y energía que quizá les faltaban a The Darling Buds, pero manteniendo en todo momento su gracia y frescura. Podías escuchar el disco del tirón y no parabas de encontrarte 'jitazos' de la talla de 'Blush', 'She knows', 'Hollow inside'... y así hasta el tema 14 'Miles to go' el único un poco más flojo del Lp. La banda formada por Simon Holmes, Mark Temple, Alannah Russack y Robyn St. Claire grabó sus primeros 4 singles para el sello independiente Phantom Records (para el que también grabaron sus compatriotas Even as we speak), entre esos 7" se podían encontrar canciones que más adelante escucharíamos en su Lp de debut, como 'Alimony', 'Get on down', 'Three in the morning' o 'Everything you said' y que podéis recuperar a través de sus videos en su página de myspace. Sin embargo mi canción favorita del cuarteto es la que hoy comento aquí 'Word gets around'.




A este single le guardo un gran cariño principalmente porque fue un regalo de Javi R., una de las personas que más me enseñó a apreciar la música y gracias al cual descubrí un gran número de bandas interesantes. Además con su portada 'Beatleizada', su maravillosa cara A y su cara B inédita ya me tenía completamente rendido a sus pies. El inmejorable comienzo de 'Word gets around' ya nos predispone para escuchar una avalancha de guitarras que luego se verán aderezadas con la suave voz de Simon y los encantadores coros de Robyn. Por ponerle un pero, quizá deberían haberse desmarcado un poco del guitarreo final en favor de un estribillo que no cansa por mucho que se escuche. A los que se les cae la baba ahora con The Pains of Being Pure at Heart les recomendaría que escuchasen este o cualquier tema de los australianos para descubrir a uno de los mejores grupos de powerindiepop de la época.

La cara B es toda una deliciosa sorpresa, 'Today of all days' mantiene toda la esencia de la banda, pero dotando a la canción de un toque pausado y un pelín oscuro que la hace diferente al resto de temas. Me encantan los juegos de voces con los que juguetean todo el rato y por otro lado el descanso que dan a las guitarras más estridentes.

Posteriormente editaron solo para Australia su segundo Lp 'Va va boom' que lejos de dar un bajón, mantiene el listón bastante alto con temas de la talla de 'Defiant', 'Two weeks with a good man in', 'If a vow' o 'Try so hard'. Poco más dio de si la banda, que se separó en 1993 y que nos dejó para la posteridad un par de grandes éxitos que supongo que recogeran lo mejor de la discografía del grupo. Sus miembros siguieron diferentes caminos, así a Robyn St. Claire tuvimos la oportunidad de seguirla de la mano de Nic Dalton en proyectos tan interesantes como Love Positions o Godstar. Por su lado Simon Holmes toca con Her name in lights junto a Mary Wyer (ex-Even as we speak) y Alison Galloway (ex-Smudge).

Sin duda, The Hummingbirds es y será uno de esos grupos que no me cansaré de escuchar con el paso de los años.

7 abr 2009

Red Chair Fadeaway / Fudge flexi



1A-. Red Chair Fadeaway - Never Remember
2A-. Fudge - Girl Wish


Waterbomb! Records Splat 002 (1991)


No se que me ocurre últimamente que no me da por elegir grandes singles que cambiaran mi vida o que pusiese insistentemente en mi plato, no me apetece comentar acerca de bonitos singles de Sunday o Sarah, con melodías alegres y luminosidad a raudales. Creo que llevo una temporadita un poco rayado en general y eso me afecta en la música en particular, y os prometo que no me meto de nada, ni coca, ni pastis... mi única droga es la cerveza. Sin embargo, las últimas entradas en este blog dan que pensar, se respira mucha sustancia alucinógena o esa impresión me da a mi...

Escuchando de nuevo a mis queridos Bee Gees (de quienes se ha reeditado ahora su imprescindible Odessa), me topo con la maravillosa canción Red Chair, Fade Away de su álbum de debút, lo cual me da pie a recuperar este flexi compartido por estas dos bandas y que en su día nos ofrecía el fanzine/sello Waterbomb!. No tengo ni idea si los británicos Red Chair Fadeaway escogieron su nombre pensando en los tres hermanos angloaustralianos, pero yo creo que es bastante probable que sí, teniendo en cuenta sus similitudes entre ambos a la hora de saber impregnar estupendamente aires pop a todas sus influencias folk y psicodélicas. Es curioso que hable antes de este proyecto de Tim Vass que de la banda que le llevó a la 'fama' y de la que hay miles de devotos repartidos por todo el mundo, The Razorcuts. El caso es que tras la disolución de la estupenda banda de Tim y Gregory Webster, ambos tomaron rumbos diferentes, mientras el segundo formaba junto a su novia Elizabeth Price (ex-Talulah Gosh) la angelical banda Carousel, Tim se llevaba consigo al batería Struan Robertson y junto a Shirley Souter y Richard Mason formaba Red Chair Fadeaway. En 1991 publicaron este flexi que posteriormente se vería incluído en su Lp 'Curiouser and curiouser' donde se recopilaban 21 de sus primeras canciones, para un par de años después lanzar lo que sería su último trabajo, el Lp 'Mesmerized'.

La canción que pertenece a este flexi es 'Never Remember', un tema extraordianario, que recoge el lado campestre y juguetón de The Razorcuts, pero al que dotan de un pequeño soplo psicodélico con el organo de fondo pero en el que sobre todo destacan las guitarras Byrdianas y la dulce voz de Shirley que, salvando las distancias, nos puede recordar a Ruth Miller.

La otra banda que nos ocupa es Fudge, grupo que también publicó un single en el sello norteamericano The Bus Stop Label bajo el nombre Engine nº9 y del que nunca he sido muy fan. 'Girl wish' es un tema pseudogrunge, a veces plomizo, sucio, en que predominan las guitarras afiladas pero con un atractivo estribillo. No es precisamente la canción con la te engancharías a un grupo, pero tampoco es para tirarla a la basura.

Cuando me encuentre de buen ánimo, optimista y con energía ya hablaré de The Razorcuts, un grupo con una calidad increíble que consiguió enamorarme y que fue vital para entender y descubrir lo que significó el indiepop a finales de los 90. Un grupo mágico.

31 mar 2009

Los Planetas 'Medusa e.p.'


1A-. Pegado a ti
2A-. Mi hermana pequeña

1B-. El centro del cerebro
2B-. Cada vez


Elefant Records ER-118 (1993)


No me gustan Los Planetas. Podéis empezar a tirarme piedras. Lo he intentado, en sus comienzos insistentemente, pero nunca me han llegado a enganchar. Continuad con la lapidación. Eran prometedores, y cumplieron su papel, arriesgaron y ganaron, consiguieron mantenerse independientes dentro de una multinacional. Enseguida comienzo con la flagelación. Se mantienen fieles a sus principios 15 años después de su nacimiento y son un icono para miles de jóvenes y no tan jóvenes amantes de su música. No cederé pese al sufrimiento, siguen sin gustarme Los Planetas.

Elefant Records se recibían multitud de ellas de grupos de toda índole, desde los muy malos, pasando por los mediocres y otros realmente interesantes aunque habitualmente muy verdes. En sus comienzos (este año el sello celebra brillantemente su 20 aniversario) las orejas del responsable de Elefant tenían su antena orientada hacia las islas británicas y todas sus simpáticas bandas surgidas cual hormigas salidas de un hormiguero lleno de azúcar, pero la cosa comenzó a cambiar en los primeros años de la década de los 90... Una horda de bandas ruidosas y con cara de mala leche, con sus guitarras rasgadas y su voz susurrante acechaba nuestro por entonces insulso panorama musical, venían cargadas de referencias a bandas de gran éxito en las listas independientes internacionales como Jesus & Mary Chain, The Pixies, Pale Saints... Muchas llegaban del sur de la península, otras de Asturias y por supuesto en Madrid también tenían su sucursal.

El recuerdo que tengo de aquellos días en que visitaba fielmente las oficinas del sello, era el de un Luis Calvo con dos maquetas en sus manos que le tenían enamorado, una era de la banda de Linares Automatics y otra, por supuesto, de Los Planetas. Ambas las escuché asiduamente, pero pese a la buena voluntad de Luis por hacerme participe de su entusiasmo, nunca pude rendirme a sus supuestos encantos. Quizá todavía tenía en mi cabeza todos aquellos grupos que me tenían encandilado de años precedentes, bandas como The Haywains, The Love Parade, Strawberry Story... que amansaron mis neuronas tras una adolescencia un tanto más rockera, pero también es verdad que no hacía ascos a la vertiente más ruidosa del pop independiente y muestra de ello es mi admiración por bandas que influenciaron a todos los grupos surgidos alrededor de la etiqueta noise-pop. Sin embargo el traslado de esos sonidos a bandas como Los Planetas no terminaba de convencerme.


No recuerdo si este primer single de los granadinos fue un regalo de Luis como última tentativa para intentar convencerme, o realmente lo compré por pura inercia ante unas canciones que ya conocía al dedillo, el caso es que este flamante 7" de portada en blanco y negro finalmente llegó a mi singleoteca.

Ahora dejad de tirarme piedras un momento. Este single de Los Planetas me parece bueno, en algunos momentos hasta muy bueno, no me apasiona, pero tiene cuatro canciones intensas, potentes, impactantes, que reflejan todo el poderío del grupo granadino y si finalmente pagué por ellas, no me arrepiento para nada.

Dicho todo esto, no me voy a extender más en hablar de , Florenty compañía, el que sea fan (que hay muchos) sabrá 100 veces más que yo sobre la banda y no le interesará leer críticas negativas (que probablemente no hiciera basándome en la calidad del grupo) y al que no le gusten como a mí me sucede, probablemente no quiera saber mucho más de ellos y estará esperando el siguiente 7". De todos modos, no me importa volver a escuchar estas 4 canciones que marcaron un antes dentro del llamado noise-pop nacido en España allá por 1992.
El single arranca con 'Pegado a tí', una preciosa canción que guarda un innegable parecido con el 'With a girl like you' de The Troggs, pero que en cualquier caso nos muestra al grupo en su faceta más pop, con un sonido más limpio de lo habitual.'Mi hermana pequeña' es el tema estrella del 7", las guitarras comienzan a distorsionar, el volumen sube y por momentos me acerca a bandas como Mega City Four, Ned's Atomic Dustbin, o inevitablemente de nuevo surge el parecido (¿plagio?) en esta ocasión con Jesus and Mary Chain.
La cara B resulta un poco más floja, 'El centro del cerebro'es bastante más espesa que las anteriores aunque saben combinar como nadie el ruido con la melodía aderezado con la sugerente voz de J. Cierra el single 'Cada vez', que ofrece una visión más etérea y atmosférica de Los Planetas, dónde el ritmo es más relajado y las guitarras más crudas, la voz es un susurro y casi es imposible de escuchar con los ojos abiertos.
A partir de este single, la banda dio el salto a la multinacional BMG a través de su sello RCA y ahí es donde han desarrollado toda su extensa carrera hasta la fecha, con más éxitos que fracasos, con los cotilleos y comentarios que siempre derivan de una gran banda que probablemente seguirá estando en lo más alto de la escena independiente nacional.

A mi no me gustan Los Planetas, y al que le gusten, que tire la última piedra.

25 mar 2009

Yeah Yeah Noh! 'Temple of convenience ep'




1A-. Temple of convenience

1B-. The time beings
2B-. Mr. Hammond is out to lunch


In Tape Records 023 (1985)


¡Qué cortas se hacen las vacaciones cuando lo estás pasando bien! Al menos he podido disfrutar de 4 días de tranquilidad en Galicia, aprovechando para visitar sitios bonitos que aun no conocía como la encantadora Pontevedra o la zona fronteriza con Portugal llena de bodegas donde era difícil no hacer un hueco para parar el coche y empaparte de todo su aroma. Por supuesto también hubo tiempo para la familia, que siempre que vamos nos agasajan con su hospitalidad y su buen hacer gastronómico, lo que implica disfrutar de las mejores almejas, pulpo y empanada que haya probado nunca.

Desgraciadamente el lunes ya estaba de vuelta en el curro con todo lo malo que ello implica, prisas, mal rollo, trabajo atrasado y angustia por sacarlo cuanto antes. Así que para no pensar en ello, es mejor ponerse a escuchar música y escribir, con el aliciente de buscar algún single 'sorpresa' de esos que raramente puedes encontrar en la red y que merecen aunque sea una pequeña reseña. Esta vez la búsqueda comenzó por el final, y no tuve que esperar mucho para pararme en la Y y sacar este 7" de los británicos Yeah Yeah Noh. Esta banda de Leicester nació en 1984 y en su corta existencia publicaron primeramente 3 singles que fueron recopilados en un Lp titulado When I am a big girl, seguido al año siguiente por este single perteneciente a su único Lp Cutting the heavenly lawn of greatness, gracias al cual conocí a la banda. No recuerdo ahora mismo el porqué de llevarme ese 12" a casa, ¿sería su psicodélica portada verde? ¿sería su curioso nombre? Quizá fuese el sello independiente para el que grababan del que no tenía otra referencia pero que me traía buenas sensaciones. Fuese lo que fuese el caso es que cuando lo escuché me di de bruces con una explosiva mezcla de estilos que incluían el surf, la psicodélia, el soul, pop..., disfrutaba como un enano con canciones tan emocionantes como The Short-cut way to Saturday, divertidas como Houdini o trepidantes como Panacea´s pictures, aunque bien es cierto que se alternaban con otros temas extravagantes y difíciles de digerir. Para haceros una idea, se trata de un cóctel en el que los dos ingredientes principales se pueden recoger de dos bandas con líderes tan especiales e inquietantes como Dan Treacy (TVPs) o Mark E. Smith (Fall), añadiéndoles de toque final unas hierbas procedentes de Camper Van Beethoven, vaya que no es una banda asequible.

Este single lo adquirí unos años después y no aporta nada que no hubiera descubierto antes en el Lp, el tema que le da título y el único que pertenece a su álbum es Temple of Convenience, un parsimonioso recorrido a camino entre sonidos hawaianos y otros de la iglesia evangélica más cercana o de otra galaxia, vete tu a saber.... Y es que a Derek Hammond (el de la grave voz) John Grayland (guitarra) , Adrian Crossan (bajo) y Sue Dorey (batería) es difícil de calificarles cuando juguetean con los instrumentos y las voces.

La cara B, trae 2 temas inéditos, The time beings que nos acerca al lado más pop-campestre-colorido de la banda aunque la canción parece que no termina de arrancar y se queda a medias sin llegar a culminar lo que podría haber sido un bonito tema. Mr. Hammond is out to lunch es un tema instrumental en el que echamos de menos la apabullante voz de Derek Hammond, pero que podría valer como sintonía de cualquier peli de James Bond.

En cualquier caso avisados estáis de que probablemente este no va a ser el disco que os alegre la vida, y en caso de que si lo sea, podéis haceros con su CD recopilatorio editado por Cherry Red en 2006 titulado Leicester Square y que recoge todos sus éxitos, los que provocan dolor de cabeza y los que no.

15 mar 2009

Caramel 'Triangle'




1A-. Pas tous les jours dimanche
2A-. Passer par le parc

1B-. Guidoline
2B-. Un garçon ordinaire


Marsh-marigold Records gold 18 (1994)


Con más ganas de que llegue el miércoles para pirarme de puente a Galicia que de escribir en el blog, me siento hoy delante del ordenador para mi cita semanal con 7iete pulgadas. Hoy sin embargo me siento más contento que en los últimos días, me da la sensación de que este fin de semana lo he aprovechado mejor que en otras ocasiones. Después de meses sin pisar las salas de cine, el sábado por fin pude volver a saborear el ambiente especial de los cines Princesa disfrutando de lo lindo con la preciosa Slumdog Millionaire, he podido recorrer kilómetros a pie por las calles de Madrid aprovechando el buen tiempo del fin de semana, hemos quedado con amigos con los que poder charlar junto a un plato de Tandoori o bien tomando unas cañas con bravas (hay que repetirlo :-)) y sobretodo, divagar largamente con mi chica sobre los inciertos planes de futuro que nos esperan. Todo ello condimentado con buena dosis de música como suele ser habitual 'chez moi', y entre lo que más ha sonado estos días en casa se encuentra el fantástico album de debut de los finlandeses Cats on Fire. Eso me lleva a pensar los diferentes grupos que han grabado para el sello alemán Marsh-Marigold Records y sus dispersas procedencias de entre las cuales se echa en falta alguna banda británica o estadounidense, así tenemos a estrellas alemanas (Die Fünf freunde), a indiekids suecos (Acid House Kings), los mencionados fineses (Cats on fire) y el grupo que nos ocupa hoy y que viene de Limoges - Francia-, Caramel.

Pese a su 'dulzón' nombre, Caramel no son precisamente una banda ñoña de las que abusa de sonidos empalagosos y voces angelicales, su sonido es pop cristalino que a veces tiende a sonar más acelerado y otras más oscuro o siniestro. Prueba de ello es su único Lp grabado en el mismo sello en 1996 y titulado 'Punkpopgaragemods' donde queda claro por donde tiran sus influencias.

En este primer single aportan 4 canciones (cantadas en francés) que nos refrescan estos días primaverales. La que abre el 7" es 'Pas tous les jours dimanche', un tema que me recuerda a sus compatriotas Des Garçons Ordinaires y que sin grandes alardes es capaz de que sigas su ritmo con los pies mientras tarareas junto con Isabelle su estribillo. 'Passer le parc' es más compacta y de sonido más oscuro que no se porqué me transporta a los grupos más irritantes de la movida madrileña de los 80. En la cara B, nos topamos con la cara más divertida e infantil de la banda con su canción 'Guidoline', una especie de mezcla entre Throw that beat in the Garbagecan y Die Fünf Freunde pero cantando en francés en un frenético mano a mano entre Denis e Isabelle. Para terminar el sencillo tenemos 'Un garçon ordinaire', su canción más larga pero no por ello peor, ya que mantiene vivas las coordenadas pop que han conseguido que vuelva a disfrutar de este disco 15 años después.

Si queréis saber algo más del grupo de primera mano, podéis echar un vistazo a las sendas entrevistas con las que me he topado en internet de parte de su guitarrista Guillaume en el fanzine April eyes, y con el otro guitarra Fabien Garcia en el blog de Clouberry Records.

Un soplo de aire fresco para estos días preveraniegos.

7 mar 2009

The Sundays 'Can't be sure'



 
1A-. Can't be sure
 
2A-. I kicked a boy
 




Rough Trade Records RT 218X (1989)



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Espeso, speso, sspesso, sssss, el caso es que últimamente me encuentro en una situación que involuntariamente me acerca a la letra S. Sueño, sopor, silencio, sensibilidad, sufrimiento, seriedad…, todos los problemas que me acechan (míseros comparados con los del resto de mortales) me producen un estado de ánimo que para nada deberían dejarme tan espeso, pero desgraciadamente también se ha visto reflejado en la frecuencia y calidad de lo escrito en 7iete pulgadas en las últimas fechas. Hoy por fin, me decido a escribir, y tras Sugargliders y Smiths, inevitablemente el grupo escogido comienza por la S que me acompaña estos días de ‘primavierno’.
The Sundays fueron la réplica elegante y glamurosa a los grupos de chicas rubias chillonas surgidos en el último tercio de los 80 entre los que sobresalían The Primitives, The Darling Buds y Transvision Vamp . Mientras Tracey, Andrea y Wendy se peleaban por ser la frontgirl más cool y que más portadas acaparaba en el NME y en MM, por allí se paseaba sin hacer tanto ruido la guapísima (y morena) Harriet Wheeler al frente de The Sundays, dejándonos atónitos con su agudísima y delicada voz. The Sundays se desmarcaban claramente del sonido punkpop fresco que acompañaba al resto de bandas ‘con-chica-rubia-al-frente’, por su frágil y aguda voz se acercaban más a los islandeses The Sugarcubes (con la por entonces desconocida Björk al frente), aunque probablemente por su sonido elegante, delicado y sensual tuvieran más que ver con bandas como Prefab Sprout, 10.000 Maniacs o en su faceta más envolvente con Cocteau Twins.
Harriet Wheeler provenía de un grupo no muy conocido, pero no por eso menos relevante, llamado Jim Jiminee, y junto a David Gavurin, Paul Brindley y Parick Hannan formó The Sundays con los que en 1989 publicó su primer single para Rough Trade. En él se incluían estos dos temas que al año siguiente aparecerían en su flamante álbum de debut Reading, Writing and Arithmetic, un gran disco que contenía además perlas como ‘Here’s where the story ends’, ‘I won’ o ‘Hideous towns’.
'Can’t be sure’ fue su primer ‘éxito’ en España, todavía recuerdo su playback en el programa de música Rockopop que mezclaba con poco criterio actuaciones de grupos emergentes con insufribles apariciones de los grupos más consagrados dentro del panorama comercial nacional e internacional. El caso es que con su angelical voz y su pose de niños buenos, debieron de dejar perplejo al público de la primera fila obligado a dar palmas con los brazos en alto. Y es que ‘Can’t be sure’ es un tema para disfrutar relajadamente en casa, metido en una bañera con espuma hasta las cejas, bebiendo un cóctel y alejado de cualquier ruido o ajetreo que disturbe la paz que inspira Harriet y compañía. Es una canción hipnótica, que comienza pausadamente introduciendo poco a poco altibajos vocales que son los que evitan que el éxtasis de la relajación te deje dormido. De todos modos mi preferida es la canción que ocupa la cara B, ‘I kicked a boy’. Cualquier cosa que diga no podrá expresar la delicia que supone escuchar y disfrutar de ella. Un diez.

Tras la bancarrota de Rough Trade, el grupo tardó un par de años en encontrar sello que les editara su 2º lp ‘Blind’, y fue finalmente Geffen quien en 1992 lo publicó. El nivel es lógicamente más bajo que su disco debut que dejó el listón muy alto y la repercusión mediática también se fue agotando hasta casi olvidarnos de ellos cuando en 1997 salió a la luz su tercer y último lp ‘Static and silence'. 
The Sundays fueron una vela que nos iluminó a finales de los 80 pero que se fue apagando poco a poco hasta agotarse 9 años después, sin hacer ruido, pero dejándonos algunas de las canciones mas bonitas de aquella época.


27 feb 2009

The Smiths 'The boy with the thorn in his side'




1A-. The boy with the thorn in his side

1B-. Asleep


Rough Trade Rds. RT 191 (1985) [reedición Rhino The Smiths Singles Box 2008]


Una de mis grandes pasiones (aunque no siempre tenga tiempo para ello) es dedicarme a pinchar discos en mi casa, muchas veces para mí solo y otras en compañía. Me encanta ir escogiendo discos al azar o bien siguiendo una secuencia lógica (al menos para mí), y pinchar una canción mientras pienso cual podría ser la siguiente en sonar, mientras voy repasando exhaustivamente cada rincón de ese pequeño tesoro en forma de carpeta de 18cm x 18cm que en la mayoría de los casos guarda alguna anécdota o detalle que me provoca una sonrisa y una vuelta al pasado. Por eso una de mis grandes frustraciones ha sido no haber sido pinchadiscos en cualquier garito para poder transmitir al resto de la gente todas las sensaciones que recorren mi cuerpo al escuchar una bonita canción pop. El domingo pasado fue uno de esos días en los que dediqué unos minutos a pinchar algunos de esos últimos singles que han ocupado los escasos rincones libres de mi casa en el pasado mes. En concreto se trató de una 'batalla' The Smiths vs. The Jam alternando los 7" que componen las dos cajas que han publicado ambas bandas recientemente reeditando sus primeros vinilos. La verdad es que fue un placer hacer competir el 'This charming man' con 'Going underground' o 'Heaven knows I'm miserable now' con 'Town called malice' por poner dos ejemplos claros. Por eso ahora quería hacer un hueco a los mancunianos para hablar de uno de sus singles publicados en 1985, 'The boy with the thorn in his side'





Ni que decir tiene que poco queda por escribir acerca de la banda liderada por Morrissey y Johnny Marr y no seré yo quién deba culturizar a los lectores al respecto. Supongo que habrá cientos de páginas web, libros y artículos en los que cuenten las aventuras y desventuras del cuarteto británico más famoso en los 80. Además, ahora que se cumplen 25 años de la publicación de su mítico primer Lp, seguro que salen a la luz multitud de noticias, rumores de reunión, amén de los clásicos recopilatorios y reediciones como los que ya se publicaron el año pasado.

Aunque tenga todos los discos de The Smiths y me gusten la gran mayoría de sus canciones, no me considero un fan confeso de la banda, y es que me da la impresión de hay (cientos de) miles de personas que son extremistas Smithsianos, que pagarían un riñón por tener un pelo del tupe de Morrissey, o cualquier disco pirata de uno de sus conciertos en Manchester o ese single promocional con un tema inédito del que solo existen 1000 copias en el mercado 'negro'. Gente que sigue a Morrissey por tierra, mar y aire para verle contonear sus caderas y posar como él solo sabe, fieles que se comprarían cualquier artículo promocional solo por llevar impreso 'The Smiths'. Tiene gracia que un grupo con un nombre tan simple como 'The Smiths' signifique tanto para multitud de personas en todo el mundo, mientras aquí parece que lo que triunfa a nivel 'fan' son nombres tan grandilocuentes como 'Heroes del Silencio', 'La oreja de Van Gogh' o 'El último de la fila'.

En fin, mi canción favorita de 'los esmizs' de siempre ha sido el 'This charming man', pero no le hago ascos al maravilloso tema que ilustra esta entrada, 'The boy with the thorn in his side'. Tierna, dulce, idílica, brillante, embriagadora... ¡perfecta! Una de las muchas canciones 10 del grupo. La cara B es 'Asleep', más intimista y triste, con piano incluido y que nos traslada a una habitación tras cuyo cristal vemos la lluvia caer sin parar una tarde de domingo cualquiera...

Estoy convencido de que dentro de 25 años estaremos celebrando el 50 aniversario de su primer Lp, no sé que nuevas tecnologías habrá por entonces, ni siquiera sé si yo estaré por aquí para contarlo, pero estoy seguro de que seguirá habiendo multitudes bailando al son de las canciones de la banda.