3 may. 2009

Picnic 'Plug ep'


1A-. Don't turn around
2A-. As diamonds

1B-. Seventeen
2B-. Home


Bring on Bull Records BULL 24-0 (1994) Waaah singles club


Es relativamente común que algunos sellos fomenten el uso y disfrute del vinilo en formato 7" utilizando 'ganchos' como ediciones especiales, cajas recopilatorias, vinilos de colores o cualquier otro método que se salga del formato standard. Recientemente he recibido en casa la referencia que conmemora el 10º aniversario del sello americano Magic Marker y dónde se nos ofrece una cajita que contiene 5 singles en los que 10 bandas del sello versionean a otras tantas haciendo de ella una pieza de coleccionista (solo se publican 250 unidades). Sin embargo una de las ideas que prefieren las compañías discográficas es el lanzamiento del llamado
Club del Single, algo así como una forma de suscripción que te 'obliga' a hacerte con una cantidad considerable de singles (de 5 en adelante) con la ventaja de una exclusividad y unas condiciones económicas que suelen ser muy apetecibles para el inquieto 'cazavinilos'. La pega que se le suele atribuir es que al ser una colección bastante variada se puede pecar de incluir singles con una calidad discutible y que probablemente no tendrían la misma salida si de un 7" individual se tratara. Sellos del calibre de Sub Pop en Estados Unidos o Elefant en España lo han utilizado en más de una ocasión, sin embargo la primera ocasión que me tope con esta experiencia fue allá por 1994 de la mano del pequeño sello británico conducido por Richard Coulthard, Bring on Bull Records. A mí me encantaba el fanzine que editaba con el sugerente nombre de Waaah! y del cual se editaron 4 interesantes números, pero lo que me terminó por enganchar definitivamente fue el espectacular CD recopilatorio con 25 canciones que consiguió ser referente del indiepop de los primeros 90. No es de extrañar pues, que cuando Richard sacó adelante la propuesta de su particular Club del Single, me apuntara sin pestañear pese a no saber que 5 singles lo compondrían. Total, el riesgo era de 7,5 libras y el beneficio podía ser el de descubrir alguna que otra banda interesante. Hubo entregas muy interesantes como la ya comentada aquí de Les Poissons Solubles + Snowbirds, pero también hubo decepciones como las de Talitah K o Lighthouse, entre medias quedó esta segunda referencia de los escoceses Picnic, que te deja con la sensación agridulce que produce escuchar un tema estupendo con otros flojitos.
'Don't turn around' es el tema con el que arranca el disco y pese a que apunta maneras con sus guitarras afiladas y su ritmo trepidante, la voz apagada y sosa de Jane junto con la calidad limitada de la banda, hace que se queden 3 peldaños por debajo de lo que no aportaban otros grupo del mismo espíritu juvenil como podrían ser The Ammonites. 'As diamonds' nos muestra el lado más introvertido y pausado de la banda lo cual le hace un flaco favor ya que se desprende de uno de sus aliados principales como son sus guitarras, que recuperan a mitad del tema para aportar una energía de la que sin duda carecen.

Menos mal que la cara B arranca con uno de esos temas que te saca una sonrisa, 'Seventeen'
es sin duda la canción estrella del disco aportando vitalidad, alegría y frescura. Jane agudiza su voz y las guitarras se tornan luminosas manteniendo la garra que les caracteriza para crear un tema efervescente y saltarín que hace las delicias de cualquier amante del indiepop más edulcorado. Para terminar, la banda retoma el hilo que siguieron con 'As diamonds' para interpretar 'Home', una canción con buena base y buenas intenciones, pero que no termina de engancharnos.

Algún día recuperaré alguno del resto de los discos de la colección del Club del Single aún a sabiendas que no me reportarán más alegrías que las de recordar un sello que en los primeros 90 se esforzó por dar a conocer a un puñado de bandas novatas con mucha voluntad y a veces no mucho talento. Aún así, desde aquí mandamos un abrazo muy fuerte a Richard por su esfuerzo y sobre todo por su amabilidad y simpatía.