20 oct. 2011

Number 4 Joystreet 'Watch the world'




1B-. Flowers


sello: The Golden Pathway
referencia: Volume four
año: 1986


Pues a lo tonto y sin darme cuenta ya han pasado 5 años desde que publiqué con toda la ilusión del mundo el primer post de 7iete pulgadas, aquel 'Where's Clare Grogan now?' de los Fat Tulips que tanto supuso e influyó en mi futura  'ideología' musical. Casi 200 post después ya no tengo la misma ilusión, me cuesta ponerme frente al ordenador, elegir un 7", escanerlo, digitalizarlo y escribir desde el fondo de mi corazón lo que supuso para mí ese disco. Porque aunque os parezca una tontería, una cursilada o no os lo creaís, tras cada uno de estos casi 200 7" hay una historia llena de sentimientos que solo aparece detrás de un trocito de vinilo que para mí es mucho más que un par de canciones.

Cada uno de estos singles, flexis o ep han supuesto para mí un subidón en mi estado de ánimo, unas lágrimas, una enorme sonrisa, un recuerdo, unas ganas enormes de bailotear, una admiración o por que no decirlo, una mueca de decepción, pero ante todo un significado que ningún otro formato o estilo han conseguido que se apodere de mí. Puede encantarme un CD repleto de maravillosas canciones soul, o una cinta con mis antiguas grabaciones de psicodelia garagera, también todos los Lps de rock americano que tanto aprecié a mediados de los ochenta, pero cada vez que tengo en mis manos un 7" de algún grupo/sello indiepop, en mi cabeza dan vueltas multitud de recuerdos, momentos y experiencias pasadas. Me imagino la ilusión puesta por el grupo al hacer las canciones, el esfuerzo del sello por publicarlas y las ganas de que eso se transmitiera a uno de los pocos interesados en poseer tal tesoro. 

Dejemos al margen la calidad de las canciones, las condiciones técnicas y en muchos casos el patetismo estético de algunas de las portadas, el conjunto en sí es lo que consigue una emoción en mí. A lo largo de estos años (más de 20) he conocido a muchas personas con gustos e ideas similares a las mías, pero también es verdad que con el paso del tiempo muchos han cambiado, otros han renegado, otros ya no sienten especial interés y al final nos quedamos los 4 gatos de siempre. Cuatro gatos a los que en los últimos años se añaden con cuentagotas algunos más, unos atraidos por el reclamo de la palabra indie que hoy en día parece tener un significado más 'guay' que cualquier otra y otros que realmente han descubierto que hay vida (pequeña, pero vida) detrás de esa palabra. Por otro lado, a veces pienso que soy un bicho raro, una especie en extinción. Cuando pienso que estoy en sintonía con alguien acerca de la música, luego descubro que no tengo tanto que ver y es que es muy difícil coincidir en todo lo que rodea el indiepop (música, emociones, actitud, ideología, manías...). Entonces es cuando me acuerdo de quién realmente SI sé que me entiende y que en un 99% piensa, siente y se emociona igual que yo, por eso quiero dedicarle este artículo del quinto aniversario de 7iete pulgadas a mi amigo Manuel Soleado.

Gracias a él empecé este blog, solo por envidia cochina del suyo (360º de Separación) que fué, es y será 100 veces más influyente e interesante que éste, pero también gracias a él descubrí algunos grupos que siempre se quedan en el tintero y el estaba raudo y dispuesto a rescatarlos, y gracias a él también tengo discos como el que hoy comento y que me regaló hace ya unos cuantos años a sabiendas de que me iba a encantar igual que a él. Y es que no conozco otra persona que mantenga (incluso aumente) su ilusión por la música como él, que disfrute y se emocione tanto con una canción, con un instante, con una pincelada de un grupo que quizá no llegue a grabar más en su vida que esa canción.

Manuel es el eterno adolescente que dibuja una sonrisa en su cara cada vez que escucha esa preciosa melodía, o se emociona cuando recuerda ese vinilo del 80 y pico que tantas veces puso en alguno de sus múltiples giradiscos, que pone una mueca de disgusto y cabreo cuando alguién habla durante ese concierto tan emocionante, que critica y pone a caldo esas injusticias reinantes dentro de la podrida industria de la música, perfeccionista y detallista donde los haya y que jamás va a renegar de la música que le ha llegado a lo más profundo de su corazón. En un país donde solo se reconoce y homenajea a la gente cuando ya no está con nosotros, yo querría homenajear a este AMANTE de la música ahora que sigue disfrutando del indiepop aunque por circunstancias varias esté últimamente más desligado de su blog.

El 7" en cuestión es un disco atípico, una rareza envuelta en una portada tamaño cuartilla que encierra un vinilo de 3 canciones de la desconocida banda británica Number 4 Joystreet. Apenas sacaron un par de singles, ambos en el también desconocido sello The Golden Pathway (su propio sello), pero fueron suficientes para hacernos llegar momentos tan mágicos y delicados como la preciosa 'Flowers', un tema que nos transporta a un mundo de fantasía y felicidad, con voces angelicales y deliciosas armonías que hacen de ella una canción perfecta. Para los que somos amantes de Po!, The Sundays, Strawberry Switchblade, Lush..., descubrir a Number 4 Joystreet fue una alegría tremenda. Los otros dos temas, 'Watch the world' y 'Arctic chill' pese a ser más flojos que el insuperable 'Flowers', no dejan de emocionarnos sobre todo con las voces celestiales de Bridgit y Judith. Si queréis saber algo más de la banda no tenéis más que leer los comentarios en los dos blogs que más indiepop destilan:  360º de separación y Cloudberry Cake Proselytism, donde se da más información de la banda. Y si os ha gustado y queréis comprar el disco, increiblemente y tras 25 años siguen a la venta en la página del sello Golden Pathway.

Gracias Manolo.